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Ruta por los castillos de Toledo: Toledo


Castillo de San Servando

Los restos de argamasa romana que se divisan en la subida al castillo -origen de la calzada romana a Oretum, luego camino de Toledo a la Córdoba musulmana- indican la existencia de una fortaleza, protección eficaz de Alcántara y cabeza de puente para dominar la orilla izquierda del río. Quedaban visibles también, hasta hace pocos años en que se han cubierto de tierra, los cimientos de la fortaleza musulmana, con torres rectangulares y mucho mayor que la actual.

En su estado presente es un edificio del XIII-XIV, levantado al parecer por orden de don Pedro Tenorio, en cuya obra se aprovecharían los elementos útiles del castillo anterior.

Tiene un recinto rectangular, con torres circulares y huecas en tres de sus esquinas, y otra intermedia en la cara al Sur, protectora de un pequeño postigo. La puerta principal, hacia la ciudad, se abre en una especie de torre albarrana. Tras de ella está la del homenaje, de grandes dimensiones y muy saliente del edificio, con su parte exterior de planta curva. Lleva tres matacanes, que se repiten en la torre Sureste y está coronada de almenas sin saledizo, a plomo sobre los muros y con adarve interior.

Propiedad del Estado como defensa propia de la ciudad realenga de Toledo, se hundió su interior al perder su utilidad militar, cayendo también el muro hacia Toledo, el más débil sin duda. Destinado a almacén de pólvora en 1857, se ofreció su venta por 3.000 ptas. en 1873; pero fue declarado monumento al siguiente año, entregándose a la Comisión de Monumentos que, falta de medios, lo arrendaba para corral y efectuó someras excavaciones en el recinto. En 1945 fue reconstruido, instalándose dentro primero un colegio y ahora una residencia estudiantil, añadiéndole una torre más y abriéndose otra puerta hacia la carretera de acceso. Desde entonces se conserva dignamente y cumple una excelente función educativa.

Murallas

Siendo Toledo una ciudad fortificada, el Alcázar o alcazaba es parte de ella y no un castillo autónomo, como sucede en Talavera.

La primera fuente escrita en donde aparece Toletum es en la obra del historiador romano Tito Livio, según el cual Toletum se originaría en Tollitum, que daría Tollitu, Tollito, Tolleto, Tolledo, Toledo. Su significado sería levantado, en alto. Martín Gallego recoge la versión de las vueltas dobles o recodos que forma el río que la ciñe. El escritor del siglo XII, Abú Ab-Dín al -Ayubí, afirma que Tulaitula significa la alegre, sin dar más explicación.

La ciudad histórica de Toledo está situada sobre un escarpado peñón que rodea y aísla casi en su totalidad el torno del Tajo, un singular meandro que traza este río. Su gran valor estratégico y defensivo, así como un entorno geográfico favorable con agua, tierras de labor, pastos y bosques, explican la continuidad de su ocupación desde la prehistoria. Fue una importante ciudad celtibérica, mas tarde conquistada por las legiones romanas. En el siglo VI fue capital del Reino Visigodo y escenario de los Concilios de Toledo, asambleas con funciones eclesiásticas, políticas y legislativas. La huella musulmana es especialmente notoria en el trazado del plano de la ciudad, un entramado laberíntico de pequeñas callejuelas empinadas y estrechas, y de adarves sin salida, muchas veces techados con cobertizos.

Tras la conquista cristiana de la ciudad, en el año 1085, Toledo queda incorporada al Reino de Castilla, comprometiéndose el rey Alfonso VI a respetar las personas y bienes de los musulmanes. Los judíos, establecidos en la ciudad desde época visigoda, formaban entonces una comunidad próspera gracias a la política de tolerancia que en general practicaron los árabes. Finalmente, pasaron a formar parte de esta amalgama social los cristianos que habían participado en la conquista , que, junto con las órdenes religiosas, recibieron del rey como recompensa casas y huertos en la ciudad. Toledo se convirtió entonces en la ciudad de las Tres Culturas, en la que convivieron cristianos, musulmanes, y judíos. En ella tuvieron lugar fenómenos de intercambio cultural tan interesantes y fructíferos como la llamada Escuela de Traductores de los siglos XII y XIII, determinante en la transmisión de la cultura greco-latina y árabe, y el estilo constructivo mudéjar. En 1226 por voluntad de Fernando III y del arzobispo don Rodrigo Ximénez de Rada se inicia la construcción de la Catedral, único edificio puramente gótico de este periodo. A partir del siglo XIV el ambiente de tolerancia que se había vivido en Toledo en los dos siglos anteriores va a desaparecer progresivamente, sobretodo en lo que se refiere a la comunidad judía a la que se acusa de ser la causa de todas las desgracias en una época de grave crisis económica y social. Los Reyes Católicos, ya en el siglo XV, que buscaron la unidad política y religiosa del reino, tomaron dos decisiones que afectarían a la composición del entramado social toledano: la creación del Tribunal de la Inquisición, que se establece en Toledo en 1485, y el Decreto de Expulsión de los judíos de 1492.

La ciudad de Toledo alcanzó su época de máxima expansión demográfica en el siglo XVI, cuando el rey Carlos I la convierte en capital del Imperio Español. Fue ésta una etapa brillante en la que Toledo adoptó el Renacimiento con muestras de primer orden realizadas al amparo del mecenazgo imperial, al que se añadió el de los arzobispos toledanos, grandes promotores y mecenas de construcciones. Sin embargo esta etapa de esplendor duraría poco tiempo, pues en el año 1561 Felipe II decide trasladar la capital a la Villa de Madrid. A partir de entonces se inicia una etapa de progresiva decadencia. Esta situación se perpetua hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando la llegada del ferrocarril da lugar a su expansión extramuros, extendiéndose por áreas más favorables desde el punto de vista topográfico y dando lugar a grandes barrios de nueva planta en los que hoy se concentra la mayoría de la población.

Toledo es un ejemplo excepcional de ciudad que ha desempeñado múltiples funciones a lo largo de la historia: política y administrativa, reforzada hoy al ser nombrada en 1982 capital de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha; religiosa por ser capital metropolitana de la Iglesia española desde época visigoda y sede del Cardenal Primado de España hasta nuestros días; militar como consecuencia directa de su situación estratégica, y como sede de la Academia de Infantería desde mediados del siglo XIX; comercial, industrial, turística y cultural, funciones todas ellas que han dejado profunda huella en su trazado y fisonomía.

PUENTE DE ALCÁNTARA

El puente se asienta sobre dos arcos de medio punto, más grande el central bajo los que discurre el río Tajo.
Lugar: Ronda.
Estilos: Romano e Islámico.
Época: siglo III.
Bien de interés cultural.

PUENTE DE SAN MARTÍN

Salva la distancia entre las 2 orillas con 4 arcos de los que destaca el centra, apuntado y con 27 metros de altura. Está defendido por 2 puertas o torres.
Lugar: Al oeste del casco antiguo de la ciudad.
Estilo: Gótico.
Época: siglo XIV.

PUERTA DE ALARCONES

En la puerta de la Herrería existen dos arcos: el Alto o Alarcones o apellidado Alarcón y la Baja que es la del Sol. La puerta de Alarcones conserva una fabrica de sillería muy recompuesta en el arco y en ciertos sectores de los torreones, otro tipo de aparejo en la parte que conforma el paso, realizado en mampostería.
Lugar: Calle Carretas.
Estilo: Mudéjar.
Bien de interés cultural.

PUERTA DE ALCÁNTARA

Puerta fortificada, almenada en su base y coronamiento, constituida por un arco de medio punto dentro del cual aparece otro de herradura.
Lugar: Calle Gerardo Lobo.
Estilo: Islámico.
Época: siglos VIII y X.
Bien de interés cultural.

PUERTA DE DOCE CANTOS

Es una entrada en codo en la que se aprecian tres lienzos separados por cubos y en el centro la puerta abierta en arco de herradura.

PUERTA DE VALMARDÓN

La fachada extramuros es de sillares hasta la clave del primer arco, siendo el resto de aparejo toledano.
Lugar: Calle del Cristo de la Luz.
Estilo: Islámico.
Época: siglo X.
Es un Bien de interés cultural.

PUERTA DEL CAMBRÓN

Edificio de planta cuadrada con patio en el centro. Toda ella está dividida en tres cuerpos.
Lugar: Paseo de Recaredo.
Estilo: Renacentista.
Época: siglo XVI.
Bien de interés cultural.

PUERTA DEL SOL

Edificio de planta rectangular terminando en semicírculo con arco apuntado sobre columnas. Doble arquería de arcos apuntados ciegos y lobulados. Flanqueada por una torre semicircular y una cuadrada, ambas almenadas y con ventanas.
Lugar: Calle Carretas.
Estilo: Mudéjar.
Época: siglo XIV.
Bien de interés cultural.

PUERTA NUEVA DE BISAGRA

Formada por dos altos muros almenados, formando un patio entre ellos. El cuerpo que da a la ciudad es de arco de medio punto flanqueado por torreones cuadrados. El lado externo está formado por un arco de sillares almohadillados.
Lugar: Plaza de la Bisagra.
Estilo: Renacentista.
Época: siglo XVI.
Bien de interés cultural.

PUERTA VIEJA DE BISAGRA

Edificio de planta rectangular con arco de ingreso enfilado por cuatro arcos de resalto.
Lugar: Paseo de Recaredo.
Estilo: Mudéjar.
Época: siglos XI, XII y XIII.
Bien de interés cultural.

TORRE DE SAN CRISTÓBAL

Torre de dos cuerpos, cuyo basamento es de mampostería con sillar en esquina e hiladas de ladrillo. El resto es de mampostería y ladrillo en el primer cuerpo y ladrillo en el segundo.
Lugar: Paseo de San Cristóbal.
Estilo: Mudéjar.
Bien de interés cultural.

TORRE DEL HIERRO

Edificio de planta rectangular de fábrica de mampostería con sillar en esquina en la parte baja del muro y ladrillos sin esquina en la parte de arriba.
Lugar: Paseo del Barco.
Estilo: Medieval.
Época: siglo XII.
Bien de interés cultural.

TORREÓN DEL BAÑO DE LA CAVA

Torreón cuadrado de ladrillo y mampostería con un arco ojival de entrada, apoyado en dos columnas de sencillo capitel.
Lugar: Entre los puentes San Martín y Cava.
Estilo: Mudéjar.
Época: siglo XIII.
Bien de interés cultural.

Alberto COnde Oya
3 de mayo de 2005