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El paso de Barca de Miravet


Hoy me he decidido a hablar de un pequeño pero elemento de Miravet. Se trata del paso de Barca, quizás uno de los medios más curiosos que hay por pasar de orilla a orilla del río Ebro. Se llega desde la plaza del pueblo de Miravet, por una pequeña carretera que sale y que se dirige dirección al río, que conduce a la rampa de acceso de la Barca.

Una vez llegáis, ya veréis la barcaza, posiblemente atravesando el río, que no deja de ser una plataforma de madera, con capacidad por tres coches, sostenida sobre dos barcas, con los nombres de los dos descubridores del submarino, Isaac Peral y Narcís Monturiol. Avanza gracias a la corriente del río sin necesidad de motor. Siempre dirigida por unos cables de acero que van de orilla a orilla, que evitan que se vaya de una trayectoria que lleva realizando desde 1946, sólo con algún pequeño incidente, y de esto ya hace años.

El trayecto, que tiene un precio de dos euros y medio, no dura demasiado tiempo, pero permite disfrutar de una perspectiva que no se puede tener cada día. Estás atravesando el río casi a nivel del agua y a una velocidad muy pausada, variable según la corriente del río, muy lejana a la rapidez que permiten los puentes que se levantan sobre el río en diferentes municipios y no permiten un acercamiento tan próximo al río. No hace falta insistir que con la sequía que estamos viviendo, la corriente no es demasiado fuerte y en algún tramo incluso la tienen ayudar con una palanca.

Durante el trayecto recomiendo contemplar todo el que el entorno te deja ver, generosamente, me refiero a la vegetación de ribera, todo el año frondosa, aprovechando la presencia del río, y el poderoso castillo templario, testigo de demasiadas guerras y ahora uno de los principales atractivos del municipio de Miravet, también conocido por su alfarería, que se vende en el arrabal del pueblo, dirección Mora de Ebro.

Una vez ya en el otro lado de la orilla, resulta curioso pensar que antes casi todos los pueblos de la orilla del Ebro tenían su paso de Barca, y no hablo de tanto tiempo atrás, puesto que evitaban dar un rodeo, sin necesidad de ir a Tortosa, Mora de Ebro o Amposta, que si que tenían puente. Pero por suerte o desgracia el progreso y la construcción de nuevos puentes, como puede ser Benifallet, Ascó, el Pantano de Flix, han hecho que progresivamente sólo quedasen el de Miravet y un pequeño paso de Barca que sólo usan los campesinos en Flix, que había llegado a tener dos. No cuento el de la Isla de Gracia, que sí que tiene un paso de barca, pero está motorizado, y no tiene tanta gracia para mí.

Hoy reconozco me he centrado en un pequeño elemento de la zona, muy rica en patrimonio, que puede ir desde las Bodegas Modernistas del Pinell de Brai y Gandesa a la villa de Tivissa, desde donde se puede apreciar un magnifico paisaje a los pies de su iglesia, pero que puede completar el día con unos pequeños momentos de magia si no habéis pasado nunca. Como nota final, y antes de que me olvide, el paso de Barca depende totalmente del clima, y si un día sopla demasiado Cierzo o baja el río con demasiada fuerza, no funciona.

Como siempre, sólo me queda desearos que mi propuesta os guste y os haga disfrutar de una nueva experiencia, o si la conocéis, revivirla, que siempre hay alguna sensación nueva.

Oriol Miró Serra
5 de marzo de 2008